Cuando el prototipo engaña al calendario
Un equipo mostró un prototipo impecable en una feria, pero la transición a diseño para manufactura añadió tolerancias, cambio de material y ajustes de ensamblaje. Lo previsto como “dos semanas” consumió dos meses. Aprendieron a prototipar con procesos cercanos a producción. Al año siguiente, su estimación incluyó ramp-up y pruebas piloto, y cumplieron con holgura, sorprendiendo gratamente a quienes ya desconfiaban.